"Tiene que ser un humano, para haber provocado tanto mal"
Pueden sonar duras las palabras, pero reflejan un esbozo no tan lejano de la realidad. De todos los seres de este mundo la persona humana es el ser LIBRE por excelencia. Todas las demás criaturas están ineludiblemente sometidas a las reglas de la naturaleza. El ser humano no está exento, pero siempre es libre para elegir. Libre para amar, pero igualmente libre para matar. Es la libertad lo que convierte al hombre en una infinita posibilidad, de bien o de maldad.
Un sólo hombre puede llegar a ser un gran científico que aporte grandes inventos en beneficio de la humanidad; un asesino en serie que cause el terror en una ciudad completa; un empresario honesto que vela por el bienestar de cada uno de sus empleados; un narcotraficante que no escatima muerte alguna con tal de conservar su mercado... y la lista puede nunca terminar. Las posibilidad son interminables. ¿De qué depende? Del uso que le dé a su libertad.
Y la libertad no se ejerce solo en grandes acciones, sino en las pequeñas y ordinarias de cada día. El que hoy mató a 10, antes tuvo que matar a uno. Lo mismo el que hoy ayudó a 10 enfermos, antes tuvo que ayudar a uno. En la vida del hombre, nada se da por casualidad. Yo decido lo que quiero ser con cada uno de mis actos libres.
¿Quiero saber que tipo de persona seré mañana? ¿En 5 años, en 10? La respuesta está en la elección que he hecho hoy.
Ésta es la lección del día, ahora si YA ME PUEDO IR A DORMIR.
Gracias Jedu por permitirme tmb poder ir a dormir HOY... Bendita libertad! que nos permite decir un NO a tiempo, para después dar el GRAN SI..
ResponderEliminarJuqui