lunes, 31 de mayo de 2010
Añejar antes de actuar
Espesa marea "juvenil"
Creo que más bien me dejé llevar por esa espesa marea "juvenil" que ahoga hoy a muchos de mis contemporáneos. No es una marea roja que inevitablemente se hace notar, ni mucho menos un tempestuoso y ruidoso tsunami. Es la tenue y silenciosa marea de la mediocridad, la indiferencia y la monotonía.
¿Vivo o Funciono?
domingo, 30 de mayo de 2010
Una clase diferente
El miércoles pasado tuve una experiencia diferente y que núnca había vivido. Doy gracias a Dios por haberme dado esta oportunidad y por haberme permitido aprovecharla.
Tuvimos nuestra tradicional clase del miércoles a las 7 de la mañana, en esta ocasión con la peculariedad de ser semana de exámenes. Llegué al salón de clase, saludé al profesor, instalé mi lab y me dispuse a tomar la clase. Habían pasado unos minutos y ahí estaba el profesor en su escritorio y yo. En un momento llegarán los compañeros, pensamos, continuó la clase. Media hora ya había transcurrido y ninguna otra silla se estaba ya calentando. El tema de la clase se desvió por completo y tuve la oportunida de vivir en carne propia una experiencia del tipo de la película del Estudiante: pude tener la dicha de enriquecerme de la experiencia y conocimientos acumulados en una cabeza que peina ya plata.
Los temas versaron casi sobre lo mismo: nuestra sociedad, que como siempre nos preocupa. Casos por aquí, casos por ahí… la conclusión era siempre la misma: el problema es la ingente individualidad en la que vive la gente “moderna”. Una individualidad en donde el que vale soy yo, luego yo, luego yo y ya al final, de nuevo yo.
No habían pasado ni un par de horas y el ejemplo se escribía delante de mis ojos: me puse a leer en las mesitas que se encuentran en el pasillo central. Estuve en una mesa “solo” cerca de hora y media. Pasó un primer jóven y sin ton ni son se sentó en la misma mesa: ni una palabra, está un rato, manda un mensaje por celular y se levanta. Yo solo observo. Llega un par de amigas y se sienta en la misma mesa: ni una palabra, se acuestan en las bancas, leen sus mensajes de texto, chismean un rato y se levantan. Yo solo observo. Otro jóven se sienta en la misma mesa: ni una palabra, audífonos y cigarro en mano, contempla el horizonte a través de sus ojos cansados, medio piensa un rato y se levanta. Yo solo observo. Fácil como 10 personas se acercaron a esa mesa, mi mesa, ni una palabra, cada quién en su mundo, en sus cosas, en su Yo. De nuevo vino a mi mente la reflexión matutina de ese mismo día: individualismo. De ahí, justo de ahí… se desprenden los matrimonios rotos a los dos meses, la falta de tolerancia, las guerras, las divisiones, etc…
De nuevo se hace presente el compromiso, en esta ocación de boca de la “Sirenita”: Si quieres enseñar a amar, hay que enseñar a darse”. Este es el paso que hay que dar, el primero para iniciar el camino y sin el cual ningun camino puede llegar a buen término.
Ése día en mi horario tenía programadas 3 clases, pero asistí a 4. La extra es la mejor de todas las clases: la que se da en la vida misma, la vida ordinaria, la vida que igual camina por los pasillos de nuestra universidad.
Un nuevo amanecer

En medio de la gran desorientación que pasea hoy en nuestro mundo; en medio de la confusión que parece imperar en la mente de tantas personas especialmente jóvenes; en medio de la gran desesperanza que muchas veces se respira; en medio de la gran oscuridad en la que parece ahogarse nuestro mundo; a lo lejos, más allá del horizonte, donde el cielo y la tierra se acarician surge un tenue y constante resplandor; no se trata de un nuevo orden, sino el mismo orden pensado desde antiguo; no son ideas nuevas, sino las mismas que siempre han estado latentes en el corazón humano; no son teorías nuevas, sino las úncias que verdaderamente rigen al ser humano; como es común en Dios, no se trata de algo rimbombante: es el fuego abrazador del único y verdadero amor, SU AMOR.
Leyenda

La película “Soy Leyenda” trae a consideración muchos aspectos muy interesantes sobre el mundo en el que vivimos hoy. Algunos de estos aspectos resultan evidentes a nuestra vista y otros tantos se encuentran ocultos en el suceder de las imágenes. Yo me quisiera detener en un aspecto que presenta la película el cual sin darnos cuenta poco a poco nos fue envolviendo y que de alguna forma estuvo presente en nuestros comentarios.