miércoles, 24 de febrero de 2010

Un verdadero maestro

En esta ocasión te hago unas preguntas:

1. ¿Cuándo fue la última tarde que saliste a jugar un partido de foot ball con tus vecinos?
2. ¿Cuándo fue la última vez que contemplaste un atardecer?
3. ¿Cuándo fue la última vez que pasaste horas platicando con alguno de tus hermanos?
4. ¿Cuándo fue la última vez que saliste a tomar un café con un amigo?
5. ¿Cuándo fue la última vez que caminaste tranquilo por tu colonia?

¿Cómo fueron tus respuestas? ¿Fue hace mucho? ¿Fue hace poco? ¿Por qué? Reflexiona...

Ahora pregúntate:

1. ¿Cuándo fue la última vez que revisaste tu "mail"?
2. ¿Cuándo fue la última vez que entraste al "face"?
3. ¿Cuándo fue la última tarde que pasaste jugando con la computadora?
4. ¿Cuándo fue la última vez que hiciste una compra por internet?
5. ¿Cuándo fue la última vez que actualizaste la música de tu iPOD?

¿Hay alguna diferencia con las primeras preguntas? ¿Qué te hace pensar? Ve sacando conclusiones...

Definitivamente, ¡Cuánto tiempo perdido! Lo que aparece en las últimas preguntas, no tiene en si mucho de mal, pero cuánto nos hace perder: cuánto tiempo, cuántos momentos, cuántos encuentros, cuántos conocimientos que hubiera podido aprender.

El verdadero aprendizaje no se da en las máquinas, ni en los libros, ni en la web... sino en las personas y en el contacto directo con la creación. No es en el chat, ni en el face, ni por medio de un mail... sino en el encuentro real de corazones.

Puede ser breve, puede ser sencillo, pero en pocas palabras esto es lo que aprendí hoy. Ahora si YA ME PUEDO IR A DORMIR.

martes, 23 de febrero de 2010

El rompecabezas ordinario de hoy

Comenzar un nuevo proyecto por lo general nos entusiasma. Sabemos que puede ser difícil y que pueden haber contrariedades, pero hasta eso mismo nos emociona. Con espíritu emprendedor, hacemos planes, diseñamos estrategias y una vez que todo ha sido contemplado extendemos las velas y nos embarcamos rumbo a la aventura.

Esporádicamente aparece una contrariedad, la superamos. Una dificultad, la brincamos. Un momento difícil, lo sobrellevamos... pero cuando nos damos cuenta que hay que trapear diario la cubierta, lavar cacerolas, remendar las velas y cumplir con todas esas pequeñas piezas que forman parte del rompecabezas ordinario de la vida... de repente nos encontramos diseñando una nueva travesía, sin haber terminado la anterior. Perseverar, qué difícil es perseverar.

Dicen por ahí que "un hombre vale lo que vale su voluntad". Y éste valor se obtiene analizando no precisamente cuántas obras has comenzado, sino, sobre todo, cuántas has terminado, a cuántas has dado un verdadero seguimiento.

En estos días en los que he estado ausente, es lo que he podido aprender. Cuando los medios son fáciles, qué simple y sencillo es cumplir. Cuando las cosas se complican, cuando los medios se van ocultando entre las ramas, cuando las nubes nos impiden disfrutar la luz del sol; ya no es tiempo de cumplir, es tiempo de luchar. Buscar los medios, hacer que las cosas sucedan, trabajar: tomar el machete y quitar las ramas; tomar un abanico y ahuyentar el humo; tomar una vela e iluminar la oscuridad. Luchar y dejar de descansar.

La travesía de esta semana no fue por mar, sino por tierra. Me tocó hacer nuevos caminos, quitar ramas, quitar maleza, picar piedras, escarbar y escarbar. El resultado un cofre sucio y casi descompuesto que poco a poco ante ustedes quiero abrir y compartir así el tesoro que misteriosamente oculta.

Por el momento me quedo con la misión de hoy: PERSEVERAR. Ahora si, YA ME PUEDO IR A DORMIR.

miércoles, 17 de febrero de 2010

Hoy tengo el HOY

Ayer ya pasó.
No puedo hacer nada.

Mañana, ¿llegará?.
No lo puedo saber.

Solo tengo el hoy. Hoy puedo aprender. Hoy puedo ser mejor. Hoy puedo conocer a más personas. Hoy puedo comer. Hoy puedo ayudar. Hoy puedo detenerme a platicar. Hoy puedo sonreír. Hoy puedo dar. Pero hoy, solo hoy.

El mañana, me causa ilusión. Me emociona. Me permite ver nuevas posibilidades. Se me presenta como la oportunidad para reparar lo que descompuse hoy. Alimenta mi esperanza, mas me resulta incierto. El hoy, lo tengo hoy.

En ocasiones el ayer me causa angustia. Otras veces alegría, risa y hasta añoranza. Me hace revivir momentos hermosos, corajes intensos, experiencias profundas. Pero son ayeres, pasados ayeres. El hoy, lo tengo hoy.

Por qué esperar. Por qué sólo recordar.
Aprovecha el hoy, que HOY, es TODO.

Ésto lo aprendí HOY. Ahora si YA ME PUEDO IR A DORMIR.

martes, 16 de febrero de 2010

Mi encuentro de hoy

Todos estamos en este mundo para algo. No todos sabemos exactamente para qué, pero estamos, eso en si mismo implica que hay un algo o alguien por el cual estar. Lo mismo sucede con las cosas: una columna está en una casa para sostener un piso superior; una bombilla está en un techo para iluminar un lugar oscuro; una llave está en un lavabo para controlar el paso del agua; una ventana está en una habitación para dejar pasar la luz... todo, absolutamente todo tiene un "para qué".

La diferencia entre los objetos que he mencionado y nosotros; es que el "para qué" de todas las cosas puede ser reducida a uno solo: DECORACIÓN, un simple accesorio; el nuestro NO. Siempre es importante, concreto y trascendente.

La columna puede estar ahí o en cualquier lugar solo por decoración. Lo mismo un foco, una llave o una puerta. Una persona NO. Está ahí o aquí por una razón concreta. Nada de lo que ocurre a nuestro alrededor simplemente sucede por que así sucedió. Todo es parte del mismo misterio: el misterio de nuestra existencia humana.

Cada contacto entre personas: físico, verbal, visual o simplemente gesticular puede ser un acercamiento a nuestra más profunda realidad existencial: ese famoso "para qué" de nuestra vida. Con cada encuentro personal me acerco a la razón de ser de mi propio ser: el otro.

Una mirada, una sonrisa, una palabra, un simple gesto, puede cambiar una vida. Puede ser la razón de ser de mi vida. Podremos tener una misión global para toda nuestra existencia, pero cada día, contiene su misión: está oculta en cada encuentro. ¿La cumplí hoy?

Ésto es lo que aprendí hoy... ahora si YA ME PUEDO IR A DORMIR.

lunes, 15 de febrero de 2010

Pequeño GRAN paso

A lo largo de los años han sido muchos los pensadores que han intentado describir al hombre. Se han escrito largos artículos, grandes libros, revistas y enciclopedias interminables, sin embargo, el hombre sigue siendo un misterio. Uno mismo pasa la vida entera tratando de conocerse y muchas veces apenas y lo logra.

Comencé éste blog con la ilusión de adentrarme un poco más en este misterio. Tengo que confesar que mi imaginación voló muchas veces y me veía sumergido en la inmensidad de este gran oceano, entre sus más recónditos arrecifes y cuevas. Hoy, a siete días de navegación, el enigma que pretendía conocer es todavía más grande y más apasionante.

El hombre, todo un enigma de posibilidad! No importa que tan grande sea el proyecto que intente realizar. No importa que tan lejos esté de la meta. Lo que quiere, lo puede lograr. Una sola cosa le basta: comenzar.

De nada nos sirven tantos dones, tantas capacidades, toda esa aura misteriosa que envuelve nuestra humanidad, si no somos capaces de intentar nuevas cosas y sobre todo comenzar. Este es el pequeño gran paso hacia la eternidad: COMENZAR.

Ésta es la gran lección de la semana, ahora si YA ME PUEDO IR A DORMIR.

domingo, 14 de febrero de 2010

Amar también es Omisión

El amor solemos relacionarlo siempre con la acción: el que ama hace, acompaña, entrega, dona, comparte, aconseja, regala, compra, marca por teléfono, se preocupa, da, da y da... yo no creo que sea solo así. También le es bueno tener una cierta dosis de "omisión", que no es realmente omisión.

Una omisión es normalmente dejar de hacer algo que corresponde hacer; la omisión a la que me refiero va enfocada a un simple dejar de hacer, pero por amor; dejar que el tiempo pase, dejar decidir a solas, dejar reflexionar, dejar equivocarse, dejar algunas veces caer, dejar volar. Porque amar no es solo hacer, amar también es esperar, aguantar, soltar.

Ama la madre que no vive encima de sus hijos y les deja cometer algún error; así creo que logran una enseñanza mejor. Ama la pareja que sabe dejar reposar un problema para pensar, reflexionar y luego hablar; creo que así más dificultades pueden superar. Aman los padres de familia que saben hacerse a un lado para dejar a sus hijos crecer, desarrollarse, para más tarde dejarlos volar; hacerse a un lado que no significa desaparecer sino inclinarse respetuosos ante el solemne paso de los años, de las etapas, del desarrollo personal de sus hijos hasta reconocer humildemente el momento en el que su misión como padres ha sido cumplida: ahora a ellos les toca correr.

Así Dios mismo ama. En el principio le tocó HACER, 7 días enteros le tomó. Hizo los cielos, la tierra, los animales, las plantas y su más alta creación: el hombre, al cual dotó de razón, voluntad y una gran dosis de libertad. Nos dejó muy claro el camino. Ahora Dios nos ha querido esperar. Siempre está ahí, es verdad, nos ayuda, nos pone los medios; pero nos deja actuar, nos deja caer, nos deja incluso revolcarnos en el lodo, para aprender la lección y poder cumplir así nuestra misión.

El que ama, no solo hace, también DEJA HACER... ésta es la lección del día... ahora sí YA ME PUEDO IR A DORMIR.

sábado, 13 de febrero de 2010

Mujer omnipresente

Creo que dedicar a las mamás un solo día del año es completamente insuficiente. Al menos debería haber una hora diaria, dedicada a estos ángeles. Ésta idea no es nueva, ni es mía pero hoy he tenido la oportunidad de experimentar, al menos en parte, esta realidad.

Pareciera que siempre están ahí, listas para apoyar en cualquier tipo de contingencia. En expectante silencio observando, cuidando y educando, siempre educando. Pareciera que su única labor es ESTAR. Y así es, pero estar en casa, en la escuela, en el super, en el banco, en la plaza, en la fiesta, en el parque, en la calle, en el coche, en el viaje, en todo lugar... y en todos al mismo tiempo.

Mientras su cuerpo espera en la fila del banco, su pensamiento pasea en el salón de clases de uno de sus hijos. Mientras atenta saca las cuentas del super, mastica en su mente un problema que le compartió otro de sus hijos. Parece que nunca descansan. Parece que nunca se olvidan. Parece que solo aman.

En esta semana en que he realizado algunas tareas de "mamá", he podido valorar estas actividades diarias, algunas difíciles y otras cansadas; unas tediosas y otras aburridas, definitivamente diseñadas para un ser dedicado a amar y completamente olvidado de si. ¡Cuánto me falta! Gracias Dios por ésta custodia; gracias mamá por tanto amar.

Muchas lecciones me ha dado mamá, pero ésta es la de hoy... ahora si YA ME PUEDO IR A DORMIR.

viernes, 12 de febrero de 2010

Infinita posibilidad

Sólo por que hoy no hubo luna llena me permití salir de noche para ir al cine. Reinaba la confusión en el pequeño pueblo de Blackmoor por la muerte de un hombre con heridas nunca antes vistas. Entre los ciudadanos, corrían los rumores sobre el autor de los hechos: una bestia, un monstruo o alguna criatura extraña. Entre la muchedumbre se escucha una voz que opina:

"Tiene que ser un humano, para haber provocado tanto mal"

Pueden sonar duras las palabras, pero reflejan un esbozo no tan lejano de la realidad. De todos los seres de este mundo la persona humana es el ser LIBRE por excelencia. Todas las demás criaturas están ineludiblemente sometidas a las reglas de la naturaleza. El ser humano no está exento, pero siempre es libre para elegir. Libre para amar, pero igualmente libre para matar. Es la libertad lo que convierte al hombre en una infinita posibilidad, de bien o de maldad.

Un sólo hombre puede llegar a ser un gran científico que aporte grandes inventos en beneficio de la humanidad; un asesino en serie que cause el terror en una ciudad completa; un empresario honesto que vela por el bienestar de cada uno de sus empleados; un narcotraficante que no escatima muerte alguna con tal de conservar su mercado... y la lista puede nunca terminar. Las posibilidad son interminables. ¿De qué depende? Del uso que le dé a su libertad.

Y la libertad no se ejerce solo en grandes acciones, sino en las pequeñas y ordinarias de cada día. El que hoy mató a 10, antes tuvo que matar a uno. Lo mismo el que hoy ayudó a 10 enfermos, antes tuvo que ayudar a uno. En la vida del hombre, nada se da por casualidad. Yo decido lo que quiero ser con cada uno de mis actos libres.

¿Quiero saber que tipo de persona seré mañana? ¿En 5 años, en 10? La respuesta está en la elección que he hecho hoy.

Ésta es la lección del día, ahora si YA ME PUEDO IR A DORMIR.

jueves, 11 de febrero de 2010

Absurda pretensión

¿Alguna ves has intentado separar la música del sonido, el azúcar de sus sabor dulce, el agua de su capacidad de mojar? Me parece imposible, y aun así algo parecido he intentado hacer en esta última semana.

Comencé este blog con la idea de plasmar mis reflexiones y pensamientos de cada día, tratando de dejar una enseñanza humana a quienes de cualquier forma accedieran a él. Con enseñanza humana entendía que iba a dejar a un lado cualquier sabor religioso y espiritual, para dar paso a enseñanzas más concretas, más prácticas, más "humanas". Creo que he estado en un error, craso y extraño error.

¿Cómo separar al ser humano de lo que justamente lo hace humano? Su aspecto espiritual.

¿Cómo pretender dejar una enseñanza humana dejando a un lado la característica que le es más propia? La espiritual.

¿Cómo motivar y hacer reflexionar a mis lectores, olvidando a La Motivación y La fuente de toda Reflexión? Dios.

Definitivamente intenté hacer un absurdo. Al menos ya hice la experiencia. Ya nadie me puede contar. Ahora comprendo esa sensación de insaciabilidad con la que terminaba al concluir, leer y releer mis reflexiones. Intentando ser "humano" dejé a un lado al verdadero SER HUMANO: el espiritual. Con esta absurda pretensión arrimaba lo más noble de la persona humana: su capacidad de amar, lo que curiosamente le hace imagen y semejanza de Dios, al que muchas veces pretendemos y hasta nos empeñamos en ignorar.

Ésto no va a volver a ser así. Porque estoy convencido de que lo que verdaderamente da sentido al hombre, no es tener sus objetivos claros, no es contar con una abundante cuenta de ahorros, no es estar seguro de si mismo y gozar de una alta autoestima, no es tener un cuerpo de atleta... lo que verdaderamente le da sentido a su vida es saberse amado y sobre todo, amado por Dios.

A unos cuantos días de su nacimiento, este blog da un pequeño brinco hacia la eternidad, hacia donde tendrá siempre los ojos fijos. Ya no quiero dejar hablar solo al intelecto sino dejar hablar al corazón, que a pesar de sus muchos defectos y miserias, ama a Dios, le busca y quiere ser cómo Él.

Vaya lección del día... ahora si YA ME PUEDO IR A DORMIR.

miércoles, 10 de febrero de 2010

La TAREA de ser amigo

Tarea, tarea y más tarea. La amiga constante de todo estudiante. Siempre está ahí, en alguna de sus múltiples facetas: como ensayo, proyecto, investigación, problema o caso para analizar. Algunas veces es fastidiosa, algunas otras tediosa; muy pocas veces agradable. Pero siempre está ahí. Con frecuencia nos quejamos de ella, la criticamos y menospreciamos, pero nunca nos deja solos. ¡Qué fiel compañera!

En todos mis años de estudio no he tenido ni una sola semana, ni una sola, en la que no haya recibido una visita suya. Siempre me tiene pendiente y se presenta invariablemente retadora. Siempre hay en ella algo diferente: un nuevo look, un nuevo atuendo, una nueva dificultad que me motiva a superar. Ésa es la verdadera amistad. No solo por que siempre está, sino porque además de estar siempre te incita a más. Una verdadera amistad, nunca se puede conformar.

Con frecuencia nos dejamos llevar por malos modelos de amistad: el alcahuete, el que te acompaña en el vicio, el que te incita a "aventuras nuevas", el que te permite flojear. Pero el verdadero amigo, no puede ser así. El amigo de verdad siempre está presente no para acompañarte en la caída, sino para subir a tu lado por la empinada cumbre de la vida. Algunas veces caerás al lodo, es verdad, pero no se dará el lujo de revolcarse junto a ti, por el contrario te levanta, te limpia, te cura y te motiva a seguir subiendo por el camino.

Un buen amigo no solamente está, ese es un compañero. El amigo no solo te acompaña; también te sigue cerca, te aconseja, se preocupa y verdaderamente se involucra en tu enriquecimiento personal. Ésta es la tarea de una verdadera amistad.

Ésta es la lección del día, ahora sí YA ME PUEDO IR A DORMIR...

martes, 9 de febrero de 2010

Ordinariamente EXTRAORDINARIO

Pensé que escribir lo que uno reflexiona diariamente sería una tarea fácil. Según yo, bastaría con sentarme frente al teclado y comenzar a presionar las teclas, dejándome llevar por mis pensamientos e ideas. Hoy me he dado cuenta de que esto no es así... pero aquí estoy dispuesto a plasmar en unas cuantas líneas lo que aprendí hoy.

Para poder comenzar, echo un vistazo atrás. Repaso la mañana, la tarde, la noche y parece que no hubo nada de extraordinario. PARECE, solo parece. Así suele ser lo extraordinario, no es rimbombante ni escandaloso, simplemente es... ORDINARIO.

Vivir, es ordinario. Respirar, es ordinario. Abrir los ojos y ver, es ordinario. Poder mantenerme en pie, es ordinario. Abrir mi refrigerador y encontrar comida, es ordinario. Todo esto me parece ordinario porque así lleva sucediendo los últimos 25 años de mi vida. Pero... ¿sucederá siempre?

Por más común que me parezca el vivir, el solo hecho de existir, de poder estar aquí hoy frente a esta computadora agotado por los quehaceres del día; sólo esto, es algo verdaderamente extraordinario. Pude despertarme y contemplar el sol; sentir el suave fresco de la mañana; saborear una rica comida; experimentar el afecto de mi familia. ¿Qué de ordinario hay en todo esto? Nada.

Hoy pude recordar que siempre hay algo de extraordinario en mi caminar por este mundo, y ese algo se llama: vivir.

Esto es lo que aprendí hoy, ahora si YA ME PUEDO IR A DORMIR.

lunes, 8 de febrero de 2010

Por fin comienzo hoy...

Me considero una persona de aniversarios, de eventos especiales, de fechas importantes y conmemorativas, y eso es justo lo que seguramente esperaba para comenzar la aventura de escribir mi propio blogg. La idea de compartir mis pensamientos, mis reflexiones, mis ideas, en definitiva, compartirME, es para mi un hecho sumamente importante, por eso este inicio tenía que ser en una fecha asi, sumamente importante. Pero esa fecha no la encontré. La busqué, la busqué y, como decimos en Yucatán, no la busqué. Resignado me hice el propósito de iniciar, como toda dieta y ejercicio: el Lunes, al fin y al cabo solo tendría que explicar en qué consitiría este nuevo proyecto, mis expectativas y la dinámica que iría a seguir. Pero esto no fue asi.

Hoy cumplió años mi papá e igualmente hoy, falleció el papá de una muy querida amiga. La vida… esto es la vida. Unos festejan un cumpleaños más, y otros recuerdan la ausencia de un pariente difunto. Lloramos y festejamos; pero igual comemos, corremos, hablamos, chateamos, estudiamos, dormimos y en medio de mil afanes vamos agotando poco a poco nuestra existencia. Lentamente. Discretamente. En silencio.

Mientras yo plasmo mis últimas ideas del día en este blogg, otros inician el día con nuevos proyectos y posibilidades, otros trabajan para sacar adelante a su familia, otros lloran una desdicha irremediable, otros cantan corriendo felices por el campo. En mil lugares distintos, en contextos diferentes, con ideologías diversas. Todos viviendo esta vida que nos tocó vivir, todos compartiendo este mismo mundo, el mismo aire, el mismo cielo, el mismo mar.

A la vida y a estos dos hombres que cumplen hoy, uno, más años de vida; otro, su meta final, dedico el inicio de este Blogg. No pretendo aportar un profundo conocimiento científico, ni proponer los principios de una nueva ideología, mucho menos difundir complicadas corrientes de pensamiento. Lo que busco es transmitir lo que cada día aprendo, las enseñanzas que cada día recibo, no precisamente de libros ni del salón de clases, sino de la universidad de universidades: la VIDA. Donde están los mejores profesores: las PERSONAS.

Ésta es la lección que aprendí hoy, ahora sí, YA ME PUEDO IR A DORMIR...