Una omisión es normalmente dejar de hacer algo que corresponde hacer; la omisión a la que me refiero va enfocada a un simple dejar de hacer, pero por amor; dejar que el tiempo pase, dejar decidir a solas, dejar reflexionar, dejar equivocarse, dejar algunas veces caer, dejar volar. Porque amar no es solo hacer, amar también es esperar, aguantar, soltar.
Ama la madre que no vive encima de sus hijos y les deja cometer algún error; así creo que logran una enseñanza mejor. Ama la pareja que sabe dejar reposar un problema para pensar, reflexionar y luego hablar; creo que así más dificultades pueden superar. Aman los padres de familia que saben hacerse a un lado para dejar a sus hijos crecer, desarrollarse, para más tarde dejarlos volar; hacerse a un lado que no significa desaparecer sino inclinarse respetuosos ante el solemne paso de los años, de las etapas, del desarrollo personal de sus hijos hasta reconocer humildemente el momento en el que su misión como padres ha sido cumplida: ahora a ellos les toca correr.
Así Dios mismo ama. En el principio le tocó HACER, 7 días enteros le tomó. Hizo los cielos, la tierra, los animales, las plantas y su más alta creación: el hombre, al cual dotó de razón, voluntad y una gran dosis de libertad. Nos dejó muy claro el camino. Ahora Dios nos ha querido esperar. Siempre está ahí, es verdad, nos ayuda, nos pone los medios; pero nos deja actuar, nos deja caer, nos deja incluso revolcarnos en el lodo, para aprender la lección y poder cumplir así nuestra misión.
El que ama, no solo hace, también DEJA HACER... ésta es la lección del día... ahora sí YA ME PUEDO IR A DORMIR.
Gracias JEDU, sin duda ¡el mejor! desde mi opinión, mis experiencias y lo que llevo en el corazón.
ResponderEliminarDon Jose Eduardo, que alegria leerle por aqui, me parece que sera un medio extra para mantenernos unidos, y en comunicacion, Es usted una gran persona y sus escritos me dejan ver aun mas el gran corazon que lleva dentro y se derrama sobre todos con mucho amor y alegria, en Hora buena.. FELICIDADES Y UN ABRAZO.. DE CIFOSITA!
ResponderEliminarAmar si es un gran interrogante, pero siempre una constante. Aunque entiendo esa reacción que a la luz de la razón pudiera parecer una omisión, y sin embargo ser un acto amoroso y generoso… Es fácil dar, pero no siempre el dar implica generosidad, a veces resulta una necesidad, que aunque subjetivamente puede gustar, objetivamente suavizarnos en el amar.
ResponderEliminarAmar también significa saber dosificar lo dado, para que se obtenga de ese amor premeditado, un acto amoroso esperado. Cuesta trabajo desprenderse de la acción y esperar pacientemente que comprenda el corazón lo que realmente quiere dictarle la razón.
Como bien dices Dios; en su amor; nos permite que vivamos lo que a los ojos humanos puede parecer desastroso, que caigamos, que fallemos, que nos debilitemos… ¿Por qué?.. Para que una vez comprendido lo sucedido, podamos encontrarnos con la verdad, optar por vivir conforme a ella y de eso modo experimentar la libertad…. Si no experimentamos la esclavitud, entonces no valoramos la libertad, si no valoramos la libertad, no buscaríamos la verdad, si no buscáramos la verdad, no podríamos encontrarnos con el AMOR…. Si no nos encontramos con el AMOR, no podríamos amar, si no pudiéramos amar, no podríamos vivir… Si no vivimos, solamente sobrevivimos y si sobrevivimos no hay felicidad.