Ayer ya pasó.
No puedo hacer nada.
Mañana, ¿llegará?.
No lo puedo saber.
Solo tengo el hoy. Hoy puedo aprender. Hoy puedo ser mejor. Hoy puedo conocer a más personas. Hoy puedo comer. Hoy puedo ayudar. Hoy puedo detenerme a platicar. Hoy puedo sonreír. Hoy puedo dar. Pero hoy, solo hoy.
El mañana, me causa ilusión. Me emociona. Me permite ver nuevas posibilidades. Se me presenta como la oportunidad para reparar lo que descompuse hoy. Alimenta mi esperanza, mas me resulta incierto. El hoy, lo tengo hoy.
En ocasiones el ayer me causa angustia. Otras veces alegría, risa y hasta añoranza. Me hace revivir momentos hermosos, corajes intensos, experiencias profundas. Pero son ayeres, pasados ayeres. El hoy, lo tengo hoy.
Por qué esperar. Por qué sólo recordar.
Aprovecha el hoy, que HOY, es TODO.
Ésto lo aprendí HOY. Ahora si YA ME PUEDO IR A DORMIR.
Hoy aprendí que sólo hoy puedo decirle a las personas que las amo, que sólo hoy puedo entregarme, sólo hoy puedo amar. Si no arriesgo, no gano. Las oportunidades de hacerlo pasan y no vuelven. Todo el tiempo que pierda es tiempo perdido para mi felicidad, para la eternidad.
ResponderEliminarEl tiempo perdido causa dolor; pero el dolor hace más sincero el amor.